El jamón ibérico procede del cerdo de raza ibérica, criado en la Península Ibérica. Con que el cerdo tenga un 50% de pureza de esta raza ya puede llamarse “jamón ibérico”. Si no se da el caso el jamón tan sólo sería “jamón serrano”.

cortar jamón

El jamón ibérico se distingue del resto por su textura, aroma y sabor singulares. La carne tiene sabor delicado, poco salado o dulce y de aroma agradable. El sabor varía según el grado de bellota que haya comido el cerdo, y del ejercicio que haya hecho.

La calidad que distingue los jamones ibéricos depende de la pureza de la raza de los animales, de la cría en en libertad del cerdo ibérico en dehesas arboladas donde puedan moverse ampliamente y realizar ejercicio físico, de la alimentación que siga el cerdo en el período de montanera, y de la curación del jamón, que suele durar entre 8 y 36 meses, necesitando más tiempo de curación cuanto mayor sea el tamaño de la pieza y mayor cantidad de bellota haya ingerido el cerdo.